Mostrando entradas con la etiqueta lomo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lomo. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de octubre de 2007

el misterio del estofado


(o el lambreado de cordero, si me preguntan). Son cosas diferentes, el lambreado va al horno y el estofado a la olla, y son dos tipos de carne distintas, res y cordero, pero cuando saben delicioso, lo hacen parecido.

Lo que no sé es cómo.

¿En serio se trata sólo de asegurarse que la cebolla y el ajo estén bien dorados? ¿No hay secreto detrás del añadido de tomate, pimentón, verduritas varias, zanahoria en específico, y después los trozos de lomo o bola de lomo? ¿No hay condimentos o consejos especiales, a parte de no salar hasta q la carne esté bien dorada (sellada)? ¿Será el tiempo de cocción, que hace a las verduras jugosas, la carne tierna, la salsa sabrosa? ¿La cantidad de cebollas? ¿El cariño de la cocinera? ¿La olla a presión que usan algunas? ¿El horno persistente y el papel estañado -en el caso del cordero- que usan otras? ¿el laurel?¿el tomillo? ¿el orégano? Como una detective observando las huellas del asesino, intuyo que algo me falta, y sé que está, nunca mejor dicho, debajo de mi nariz, ahí en el plato.

Algo, una cierta incapacidad mía, me impide guisar un buen estofado, hacer una buena mayonesa, hornear rico pan. Tiene que ver con la intuición, la habilidad y el talento. La capacidad innata o aprendida de develar el misterio, aquello que separa al buen detective del que no lo es. Hay recetas -lo escribo con una lágrima- para las que simplemente no he nacido. Pero hay una tozudez mía que se niega a aceptarlo. Contínuo pues, indagando, disfrutando de aquellos que sí logran grandes panes, grandes mayonesas, deliciosos estofados. Los hábiles detectives de mi esfera. Probando a intentar develar el misterio yo, alguna vez, por fin, con éxito.
"barroco estáis"
"es que como bien..."
de las aventuras de Pepe Carvhalo